Comercio digital

 

El comercio digital se refiere al comercio posibilitado por las tecnologías electrónicas. Esto ocurre en todos los sectores de la economía y es muy importante para la industria europea.

El mercado mundial del comercio electrónico sigue creciendo a un ritmo rápido. En todo el mundo, las ventas de comercio electrónico se estimaron en 3.2 billones EUR en 2019, con alrededor de 1 500 millones de personas que compran en línea. Dado que la UE es el mayor exportador mundial de servicios, puede beneficiarse en gran medida de las oportunidades del comercio digital.

Las tecnologías digitales permiten en gran medida el comercio moderno. Por ejemplo

  • los bancos dependen en gran medida de la transferencia internacional de datos
  • los comerciantes de productos agrícolas utilizan la firma electrónica para celebrar compras internacionales
  • los fabricantes y las empresas de transporte de mercancías y logística pueden seguir y mejorar el rendimiento de sus máquinas y vehículos en todo el planeta gracias a las transferencias electrónicas de datos.

Los servicios relacionados con programas informáticos representan una proporción cada vez mayor de los ingresos de las empresas en todo el mundo, tendencia que va a continuar. La «Internet de los objetos» consiste en aprovechar las oportunidades creadas combinando sensores y dispositivos habilitados por internet, grandes conjuntos de datos y capacidades informáticas de alto rendimiento.

Las empresas más pequeñas han aumentado considerablemente su participación en transacciones comerciales internacionales utilizando Internet para conectar con clientes y proveedores, facilitar información, realizar pedidos y facilitar la entrega de productos y servicios.

Política de la UE en materia de comercio digital

La importancia que la UE concede al comercio digital se refleja tanto en sus negociaciones comerciales bilaterales como en la Organización Mundial del Comercio.

En las negociaciones bilaterales, la UE pretende establecer disciplinas horizontales que sean indispensables para el buen funcionamiento del comercio en línea y que se apliquen de forma generalizada al comercio en línea de bienes, servicios, contratación pública, etc. El objetivo general es:

  • garantizar la previsibilidad y la seguridad jurídica para las empresas
  • garantizar un entorno en línea seguro para los consumidores.
  • eliminar los obstáculos injustificados

En la Organización Mundial del Comercio, más de ochenta miembros participan en negociaciones sobre comercio electrónico. La UE considera que esta iniciativa constituye una oportunidad única para ofrecer respuestas de política comercial pendientes desde hace tiempo y aspira a negociar un conjunto completo y ambicioso de normas que mejoren el comercio electrónico tanto nacional como mundial.

Comercio de servicios digitales insertados en un producto

El comercio de servicios es cada vez más importante, no solo en forma intangible, sino también en forma tangible, es decir, mediante la incorporación de tales servicios a un producto final. El fenómeno de la «servicificación de la fabricación», que da lugar a «servicios incorporados», afecta a una parte cada vez mayor del comercio de mercancías. Un ejemplo de estos «servicios incorporados» es el software que viaja a través de la frontera como componente de muchos bienes, en particular en el sector del automóvil.

La creciente demanda de productos ecológicos requerirá cada vez más tecnologías avanzadas que incluyan muchos más procesos y programas informáticos «inteligentes».

La UE se esfuerza por facilitar el comercio de estas mercancías, en particular mediante el uso de procedimientos aduaneros adecuados que permitan el tratamiento exento de derechos de aduana de los servicios incorporados en un producto final.

Venta de bienes o servicios en línea

Hoy en día, las plataformas en línea para el comercio electrónico facilitan enormemente el comercio. Pueden ser:

  • sitios web individuales, como tiendas en línea
  • plataformas alojadas, como los mercados en línea, en los que una empresa ofrece una interfaz y normalmente software back-office para diferentes vendedores y compradores

Las plataformas de comercio electrónico facilitan el comercio porque

  • compradores y vendedores de diferentes países pueden ponerse en contacto entre sí fácilmente
  • los vendedores pueden anunciar y ofrecer sus bienes y servicios a muchos clientes potenciales

Los mercados en línea ofrecen una mayor posibilidad de elección a los clientes, ya que pueden buscar y comparar productos o servicios de diferentes vendedores.

Los clientes pueden ser usuarios finales (personas físicas o empresas) o revendedores.

Si desea vender su producto o servicio a través de estos canales en línea a clientes de mercados fuera de la UE, es necesario comprobar los requisitos de exportación como lo haría en los canales de venta tradicionales.

Cuando se venden pequeñas cantidades a los usuarios finales, es importante informarte sobre las normas de minimis. A menudo, estos artículos eximen de las tarifas a los envíos de escaso valor y solo tienen requisitos formales mínimos en relación con los trámites burocráticos.

Dependiendo de los productos o servicios que desee vender, puede haber requisitos adicionales para comprobar. Por ejemplo, tendrá que tener en cuenta preguntas sobre:

  • las pasarelas de pago utilizadas en línea
  • requisitos de privacidad de los datos en su mercado destinatario y transferencia transfronteriza de datos
  • cómo gestionar el almacenamiento y la logística
  • normas de protección de los consumidores y seguridad de los productos
  • derechos de propiedad intelectual
  • IVA
  • costes de los servicios postales/de mensajería, etc.

Puede ponerse en contacto con cámaras de comercio, agencias de promoción de la exportación, consultorías o instituciones similares para obtener ayuda en este proceso. La red Enterprise Europe Network ofrece también un conjunto en Europa que incluye información sobre los mercados extranjeros.

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